Desde hace tiempo que tenía pensado no votar en el Referendum del Estatut de este 18 de junio en Catalonia. Todo seguía con esa claridad de ideas hasta que una tarde (sábado para más datos) de hace unas 3 semanas se presenta una mujer de aspecto neutral (mirada recta, sonrisa dibujada a medias, voz decibélica...) y me informa de que debo personarme el domingo de ese fatídico día a las 8 de la mañana en el colegio "electoral".
Gafe.
Pero no del todo. Era suplente del Presidente de la mesa así que aun tendría suerte. ¿O no?
No.
No y sí. Es decir, esta mañana, a eso de las 7:15h me levanto después de mantener un sueño que todavía no entiendo donde me tomaba unas tapas con los locutores de Gomaespuma (un día hablaremos de los sueños surrealistas). No hace falta decir que nada me une a esta pareja de dos. Ni tan siquiera soy un oyente fiel. Que digo: prácticamente no los escucho en la radio.
Y claro, uno se presenta puntualmente a las 8 de la mañana en el colegio donde hacía más de veinte años había pasado el rato, cantando, dibujando números con ojos y boca y letras de colores. Entonces tenía 4 o 5 años.
Habían llegado casi todos. Todos menos el presidente de la mesa, al cual yo sustituía. (Tranquilos, la cosa acaba bien). A los 5 minutos se presenta ella: yo diría que tenía cara de Presidenta. Había nacido para ello. Sabía lo que había que hacer y mandaba y todo.
Entonces me imaginaba a mi. Que no he mandado en mi vida. Que he sido un mandado, un pelele siempre, un obrero de tercera clase. Y me han venido las ganas: aunque sólo fuera por un día podría haber sido Presidente (de una mierda de colegio electoral, pero Presidente). Y aquí no es como en una comunidad de vecinos, donde nadie te respeta y donde el presidente suele ser el menos indicado. Aquí podía llegar a ser Presidente de algo medio político y todo.
Pero acto seguido (y afortunadamente) me asaltó a la mente la cantidad de horas que iba a pasar sentado en una mesa, a lado de dos tipas (una mayor y otra joven) y el raciocinio se me puso en su lugar: No! Yo me quiero ir a mi casa! No quiero hacer el primo...
Así que después de entregar un papelote del ayuntamiento a la Señora Presidenta (todos mis respetos y apoyo moral) me voy directo a casa.
Las 8:20h. Nadie en la maldita calle de ese domingo de Referéndum. Todo vacío y yo sin sueño ¿Y a mi quién me paga las horas que no voy a dormir?
¿Qué carajo hago ahora? No puedo ponerme a dormir de nuevo!! No tengo sueño!! El Fresser y el Cano se habrán ido ya del bar donde habíamos quedado!!
En fin, un motivo más para odiar la política. Aunque claro, hubiera podido ser peor...
Sea como sea no os preocupéis, habrá más ocasiones para ir a votar, y entonces seguro que me llamarán otra vez.
Por gafe.
Así de claro. Para que nos vamos a ir con rodeos: a la mierda yo. ¿Para qué echar la culpa a los demás si el problema es uno mismo? Estoy dispuesto a pagar por un hoyo en el que meterme y no salir nunca. Una bola de cristal donde sólo sea espectador. He llegado a una conclusión: o es un signo de genialidad o de supina ignorancia.
Pero no vamos a ser tan cobardes como para eliminarnos del mapa. No viene al mundo uno a torturarse. Si mi destino es un pozo de mierda que asi sea. Y a sufrir con las consecuencias. No quiero saber nada del mundo pero eso no es lo importante, Tampoco quiero saber nada de mi. Me conllevo y poco más. Que quede claro mi lema: "A la mierda yo"
La Dueña del tabique ha sido la única persona que ha comentado algo en este blog intranscendente y antipopular. Y con justicia reclama que respondan a sus peticiones.
Pero todo está ya dicho.
Sobre el nombre del blog... sobre la réplica... sobre mi...
Todo eso quedó ya contestado entre líneas. Y estoy seguro de que ella sabe leer así.
Tus posibles respuestas son las verdaderas respuestas. Y todo lo que imagines (o casi todo) tiene algo que ver.
En el primer post que escribí (donde enumeré unas cuantas reglas) y en la temática "estructuradora" y básica de este blog ya dejé bien claro que los asuntos, los temas y las motivaciones las poníais vosotros, quienes leíais y comentábais. Incluso también quienes escribís en vuestros propios blogs.
Y a pesar de los 3 comentarios esa convicción sigue en pie.
Pero hay un problema: No puedo sacar un tema de las opiniones y preguntas que me han llegado porque de ahí no puedo sacar nada. No porque no haya nada que sacar sino porque ya está todo contestado.
Agradezco los comentarios de la Dueña. Han sido los únicos que han llegado y probablemente si sigo esta marcha los únicos que tendré.
No busques tantas respuesta, Dueña. No hay casi nada que decir. Nadie mejor que tú lo sabe (jo, que dramático suena).
Dejemos el temperamento hollywoodiense para otro día.
Cuando haya cosas que decir, seré el primero en decirlas.
Por algún lugar me enteré de que puede llegar a existir una profesión llamada "animador/a de chats". Consiste en utilizar la labia escrita para que la gente visite un determinado chat y se "enganche" a él gracias a este personaje, que rebosa de humor y gracia, e incluso de notable talento.
A veces me he preguntado qué debe hacer gracia o no y para qué sirve el humor. ¿Todos tenemos sentido del humor? ¿Todos podemos servir de animadores de algo? ¿La gente se ríe contigo?
A menudo se dice que las mujeres se sienten atraídas por un hombre (en el caso hetero) que las haga reír.
Quizá sea así.
Lo malo es que esa conducta de acercamiento suele ser temporal porque ni una mujer quiere reirse las 24 horas del día ni quiere un monologuista por pareja. Digamos que cuando quiere reirse se acerca a un hombre.
¿Y los hombres? ¿Buscan a mujeres graciosas? ¿O se rien de ellos mismos? Sin duda, motivos para reirse de ellos mismos no les faltan pero un endeble sentido común me dice que el hombre no suele buscar eso.
No es el momento ahora de explicar qué es lo que deben buscar o en qué deben fijarse porque seguramente para eso no hay ciencia cierta.
En mi caso, no generalizable por cierto, el hecho de conocer a una mujer que me hiciera reir sería tan sumamente interesante que seguramente no me fijaría en otra cosa. Vaya... me conformo con poco. Incluso me bastaría sólo con eso. Sin tocamientos ni nada.
A veces, leyendo por ahí otros blogs y diarios personales internáuticos puedes llegar a encontrar gente así. Encontré uno donde su protagonista podria llegar a ser una animadora de esas.
Es algo difícil de expicar. Casi una tarea intelectual... Pero en fin, de eso ya hablaremos otro día.
Y por cierto, para quien se lo pueda preguntar, esa tarea no es nada cobarde.
Hace tiempo decidí sumarme a esto de los blogs pero nunca tuve un motivo.
No se trataba de explicar mi vida y mis andanzas y aburrir al personal con situaciones que a menudo se exageran y se aventurizan. Esperando a que llegara me entretenía leyendo otros blogs y a menudo opinaba en algunos de ellos. Pero... qué rabia!! cuando uno opina parece que se quede ahí, en el olvido. Los demás igual hasta lo leen, pero automáticamente queda desfasado porque el propietario del blog sigue con su vida y con sus historias.
Bueno, entonces encontré el motivo.
Sería un blog de réplicas. Un blog donde los comentarios de otros blogs pasarían a ser los temas que se irían colgando cada día.
Entonces, ¿Y los comentarios que surgieran aquí? Estos tendrían tanta o más importancia y serían motivo de nuevo tema.
A ver si me aclaro: no propondré ningún tema. Los temás corresponderán a los que los imaginativos de otros blogs propongan u opinen.
Y para dejar claro el funcionamiento irracional de este blog, expondremos sus 10 mandamientos:
1) Derecho a cerrarlo cuando quiera y como quiera. Puedo volver a él avisando o sin avisar, incluso decidiendo que no voy a volver nunca más y luego volviendo.
2) Derecho a cometer faltas de ortografía
3) Derecho a no permitir lenguaje grosero o insultos sin justificación pero con todo el derecho a insultarme a mí mismo.
4) Derecho a respetar las opiniones de los demás, sean cuales fueren sus opiniones pero sin necesidad de compartirlas o de replicarlas siempre
5) Derecho a repetir temas e ideas.
6) Derecho a escribir con la periodicidad que quiera, incluso sin perioricidad.
7) Derecho a dar nombres de otros blogs de los que obtuve las ideas.
8) Derecho a no dar nombres de otros blogs de los que obtuve las ideas.
9) Derecho cortar, pegar e incorporar palaras textuales de cuaquier lugar, dirección internáutica, libro, diario, etc...
10) Derecho a sumar nuevos mandamientos a medida que vayan siendo necesarios.
Inaugurado queda pues el blog. Otro tema será que tenga continuidad. Dependerá de ustedes...